Personas “mayores” y perros. Más que compañia, FUENTE DE BIENESTAR

Muchas veces ligamos la idea de tener perro con personas jóvenes o incluso niños, olvidándonos de un sector de la población que puede disfrutar muchísimo de la compañía de los perros, incluso ofrecerles cosas que nosotros no podemos… Y los perros a ellos.

Si existiera una pastilla que ayudara a la presión arterial, redujera los niveles de cortisol, hiciera que tuviéramos menor frecuencia cardiaca en reposo y mantuviera el colesterol y los triglicéridos a raya más de una iríamos a por ella, y si encima nos diera amor, felicidad y compañía… las personas estaríamos dispuestas a pagar casi cualquier cosa por tenerla, aunque tuviéramos que hacer grandes esfuerzos.

Las personas que convivimos con perros tenemos menos soledad y disfrutamos de tener el mejor tratamiento NO FARMACOLOGICO para nuestra salud. Los perros nos ayudan a nivel físico, cognitivo, emocional y social desde nuestra infancia hasta nuestra vejez.

MENS SANA IN CORPORE SANO

En los años 70 ya existían estudios que demostraban que las personas mayores que tienen animales de compañía gozan de mayor bienestar y estado físico, están menos preocupadas por su salud y tienen mayor sensación de seguridad en si mismas.

Convivir con perros mejora nuestra salud, nos estimula para realizar actividades como pasear, movernos y jugar ¡¡Si, JUGAR!! ¿Por qué no podemos jugar tengamos la edad que tengamos? ¿Se nos ha olvidado? ¡¡Seguro que nuestro perro nos recuerda como se hace!! Nadie mejor que un perro para enseñarnos a disfrutar de cualquier momento de la vida, de cualquier rayo de sol, brisa, sabor… y sobre todo, para mantenernos la ilusión y la capacidad de asombrarnos, cosas imprescindibles que vamos perdiendo con el paso de los años.

Es verdad que a veces nos trastornan con alguna trastada o comportamiento que nos molesta o no llegamos a entender… ¡¡Incluso eso acaba resultando algo bueno!!

¿Cómo puede ser una “trastada” algo bueno?

  • Directamente nos ocupa la mente. Nos hace pensar… y llegamos a acordarnos de aquel perro de cuando éramos pequeños que hizo algo parecido. A veces, pasamos horas en el “braining” sin resultado y un simple comportamiento de nuestro amigo hace “más trabajo” ayudándonos a recordar momentos pasados.

 

  • Terminamos por conocerlos y conocernos mejor, y eso hace que mejore la relación y el vínculo, y es ahí donde incluso la trastada (aunque nos de mil quebraderos de cabeza al principio) nos acaba aportando felicidad.

 

Sonrisas DE CORAZÓN

Ver a nuestro perrito jugar nos saca fácilmente una sonrisa, al igual que acariciarlo, o verles disfrutar de algo tan sencillo como una siesta al sol… ¿y en invierno cuando están tan pegados a la estufa que parece que saldrán ardiendo? ¡ O cuando están en el punto más fresco de la casa en verano!

¡Que forma tan sencilla tienen de alegrarnos la vida!

Las personas suelen decir que los perros son agradecidos, claro, son felices con poco más que nuestra compañía, incluso muchas veces sin tener cubiertas sus necesidades básicas…

Me gusta decir que agradecidos nosotros, de todo lo que nos proporcionan, de todo lo que nos enseñan, de todo lo que nos toleran, de tantísimo que nos dan…

Rutina y vida social

Cuando las personas se hacen mayores las necesidades cambian, cuesta más tener una buena noción del tiempo, hacer amistades, encontrar una ocupación, muchas veces incluso “vuelven al cole” para realizar actividades.

Nada mejor que la compañía de un perro para tomar conciencia, orientarnos en espacio / tiempo, poder tener un tema de conversación con personas de cualquier edad y socializar con todo tipo de personas de una forma que no haríamos sin perro, además de sentirnos más útiles.

Con responsabilidad

¿Qué puede frenarnos a la hora de decidir tener perro? Pues realmente lo mismo que a cualquier persona…

Hay que tener en cuenta que sucederá con el perro si viajamos, los gastos (mantenimiento, veterinario, educación) y las preocupaciones sobre si se es capaz de cuidar, atender, etc.

Es muy habitual la preocupación sobre si el perro tirará de la correa en personas mayores, pero para que eso no suceda ya estamos los profesionales de la educación canina.

¿Existe el perro ideal para mi?

¡Seguro que eres la persona ideal para algún perro! Solo hay que buscar con la ayuda de un profesional uno con unas necesidades que podamos cubrir, y que tenga la edad adecuada.

En ocasiones puede ser el perro de nuestros hijos que se ha hecho mayor y quiere una vida más tranquila junto a nosotros, otras pueden tener necesidades específicas que hacen que algún miembro de la familia tenga que venir a ayudarnos…

Es una decisión importante, solo hay que tomarla bien porque las vidas requieren gran responsabilidad.

¿Te atreves a ser más feliz?

Los perros nos proporcionan la mejor de las compañías. Es un hecho que la tenencia de animales en núcleos urbanos va en aumento (y desgraciadamente, la intransigencia de las personas también)

Nuestras ciudades (y sus normas) NO ESTÁN PREPARADAS para proporcionarles bienestar, y eso se convierte en fuente de problemas.

Sin embargo, LOS ANIMALES SON CAPACES DE DARNOS BENEFICIOS vivamos dónde vivamos y tengamos la edad que tengamos… siendo NUESTRA fuente inagotable de ENERGÍA, DIVERSIÓN, COMPAÑÍA Y AMOR.

Nos QUIEREN, TOLERAN, SOPORTAN (humor, alegrías, penas…) nos PERDONAN (trastadas, ignorancias…) y además NO NOS JUZGAN.

*Cualquier cosa: formación, manutención, veterinario, educación.

Autora Cinta Marí, 2016

Articulo publicado en REC+ 23

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