6 fases por las que pasas cuando tienes un perro reactivo

Te preocupas del bienestar de tu perro de forma formidable, tiene una buena alimentación, te has ocupado de su educación como buenamente has podido, no tira de la correa, es tu compi ideal de vida, salvo por un pequeño detalle…

De vez en cuando explota cuando ve a otro perro, se vuelve totalmente incontrolable y asusta. No sabes cómo ni porqué, pero puede pasar de 0 a 100 en un segundo. Es una situación desagradable e incómoda.

Demos un paseo por las fases más habituales para ver en cuál estás y que puedes hacer para pasar a la acción.

No reconoces el problema:

Paseas con tu perro como si no pasara nada, incluso a veces te pasea él a ti. No dudas en seguirlo para ir dónde quiere, incluso a saludar a todos los perros que se encuentra (aunque ellos no quieran).

Cuando explota no tienes muy claro que pensar: casualidad, fracaso, decepción, ¿algún error?

Plan de acción:

Toma conciencia, la situación puede llegar a ser peligrosa. Haz una lista de todos los momentos de explosión que recuerdes, anota cuándo, dónde, a qué hora, en qué momento o situación ocurrió. Sabrás exactamente en que punto te encuentras y dispondrás de información valiosísima que te ayudará a trabajar.

Si tienes dudas sobre si la situación es lógica, normal o peligrosa, ponte en contacto conmigo, puedo ayudarte en esta situación y lo haré encantada.

Crees que puedes controlarlo:

Eres consciente que la situación puedes ser peligrosa, por eso estás preparada para que en cualquier momento del paseo pueda explotar, así que tienes todo un kit de control represivo: correa corta, collar que ejerce presión, y has entrenado como dar órdenes y toques.

Cada vez que explota tienes que aplicarlo todo, te sientes incómoda, estas todo el rato alerta y no te sientes cómoda con esas herramientas. Las cosas no van como te esperabas.

Plan de acción:

Utiliza el listado descrito en el plan de acción de “no reconoces el problema”, asume que tienes un problema y que el kit represivo no es de ayuda.

Una vez tengas claras las situaciones en las que explota, no le expongas a ellas. Prioriza la no reacción en su día a día, prescinde de elementos incómodos y dañinos, además de no funcionar, provocan la necesidad de reaccionar, o la evitan por miedo, construyendo una olla a presión que terminará por explotar gravemente.

Aunque lo hayas hecho muy bien hasta ahora, es el momento de buscar ayuda. Contacta conmigo, te acompañaré y juntas trazaremos un buen plan de acción.

Buscas información:

Crees que no puede ser tan difícil solucionar por ti misma el problema, te mueves bien por redes y sabes que hay muchísima información, así que decides empaparte. Encuentras un montón de información contradictoria y metodologías que chocan frontalmente. Intentas poner en la práctica una u otra cosa y terminas frustrándote, es lógico.

Esta situación cansa y agota, consumes tus recursos, no ves avances y la relación con tu compi empieza a flaquear.

Plan de acción:

La búsqueda y cribado de información no es fácil. Si decides continuar buscando, antes de leer un artículo, ver un video, un comentario, etc. Cotillea lo que hay detrás. Descarta todo aquello que produzca mas incomodidad y tensión, aléjate de teorías obsoletas sobre lideres de manada, dominancia y personajes que tienen un don.

No olvides hacer el listado descrito en el plan de acción de “no reconoces el problema”,
Existen recursos gratuitos a tu alcance, si tienes dudas o necesitas alguna recomendación, escríbeme, estaré encantada de facilitarte enlaces de confianza.

Das premios cuando te parece:

Has visto que a otras personas les funciona y has decido probar eso del “adiestramiento en positivo” por tu cuenta, así que cada vez que ves un perro atiborras al tuyo de salchichas para que no ladre. Al principio parecía que funcionaba, pero enseguida ves que sin comida explota, y además, ahora hay veces que cuando ve a un perro te mira y te ladra como si te pidiera la salchicha…

Estas convencida de que esto no funciona, desesperada y cansada.

Plan de acción:

Educar en positivo o desde el respeto no es inflar a un perro de salchichas, aunque muchas personas se queden solo con esa parte. El empleo de comida puede ser usado para: reforzar, contracondicionar, desensibilizar, ayudar a crear memoria muscular, saber en que estado se encuentra el animal…

No desesperes, tu intención es buena. Respira y haz la lista descrita en el plan de acción de “no reconoces el problema”, añade los momentos en los que estás empleando comida.

Ponte en contacto conmigo, te escucharé, aclararé tus dudas y te acompañaré.

Le pones un collar de pinchos / ahorque / eléctrico:

Estás hasta las narices de todo y te comentan que es lo mejor “para dominarle”. Te lo pueden haber recomendado en el parque, en una tienda o incluso puedes estar pagando a alguien para aprender a usarlo con tu colega. En ocasiones crees ver resultados, pero algo te dice que la cosa no va bien.

Tu colega ha cambiado el comportamiento general, vuestra relación no es la misma, incluso aparecen problemas de salud…

No estás cómoda aplicando esos métodos y tu sentido común y tu formación te indica que así no puedes solucionar nada.

Plan de acción:

Deshazte de esas herramientas YA, tienes que saber que son tan dañinas que están prohibidas en muchas localidades. Este tipo de collares puede causar daños físicos en tu colega, y a eso se suma las malas asociaciones, ¿Recuerdas la campanita de Pavlov? (Sonido – salivar) Pues imagina: veo perro -> dolor, veo perro -> dolor… No puede traer nada bueno.

Una profesional de la educación no va a emplear eso, ¿imaginas clavarle a tu hijo un tenedor en el cuello para que obedezca? ¿ahogarle para que no se escape?

Haz un listado de todas las situaciones y actuaciones y ponte en contacto conmigo, buscamos solución.

Trabajas de forma amable:

Definitivamente te has puesto las pilas y estás trabajando. Confías en la profesional que te ayuda y ves avances, aunque se te cae el mundo encima si un día reacciona.

Te estás esforzando mucho: evitas situaciones, le expones a otras de forma controlada, has aprendido un montón, pero a veces te sientes superada y no sabes si lograrás tener una “vida normal” con tu colega.

Plan de acción:

Respira, ve a tus anotaciones del primer día, o pídele a tu profesional que te enseñe tus demandas del primer día, ¡seguro que has avanzando un montón!, pero las expectativas cambian.

Recuerda que los cambios tienen cierta resistencia, ya tienes el camino iniciado.

No tengas prisa, cuanto más seguro, más rápido.

Vas bien, tu puedes. Si me necesitas, ya sabes dónde estoy.

© Cinta Marí, 2019

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